Vinicio Baquero

Vinicio nunca vivirá en silencio

El rostro de Vinicio Baquero es descriptivo. Cada signo es una nueva forma en la que transmite su lenguaje. Sus manos acompañan esta expresividad, siempre dibujando en el aire, siempre comunicando.

Tiene 39 años y 38 de ellos no ha podido escuchar. La fiebre y un medicamento mermaron este sentido en su cuerpo. Poco a poco se quedó en silencio.
Nunca se ha sentido diferente. Las limitaciones le han servido como un impulso para enfrentar la vida.

Un niño vivaz e hiperactivo, un alumno destacado durante la secundaria, soñaba con obtener su título de Ingeniero en Sistemas. Carrera que tuvo que dejar a un lado por la dificultad de traducir términos técnicos en inglés al lenguaje de señas. Vinicio, que no estaba acostumbrado a rendirse, optó por el Diseño Gráfico y, como ya es costumbre, lo logró.

Aunque no se iba a quedar ahí por mucho tiempo.

Su impulso y entusiasmo por ayudar hizo que se involucrara con la comunidad hasta llegar a ser, ni más ni menos, el presidente de la Federación Nacional de Personas Sordas del Ecuador (FENASEC).

Silvana Moreno, su esposa, y Josué, su hijo de 7 años, considera, son los “premios” que la vida le dio para hacerla perfecta. Ni Silvana, ni Josué pueden oír, pero hacen que su comunicación familiar sea perfecta. Vinicio nunca volverá a vivir en silencio.

Su sueño, ser mimo

Una familia con gran comunicación

 

Los sonidos en una mente en silencio