Yolanda Viera

Palpar Quito es cuestión de actitud

Yolanda Viera tiene 54 años sin manos, por un grave accidente durante su niñez. Con el correr de los años, se acostumbró a la ayuda continua de sus hermanas Elisabeth y Nelly. Yolanda se dio cuenta de su necesidad de independizarse, de no recibir más la cuchara en la boca de su familia, recibir cuidados permanentes ni andar escondida. “Yo me sentía mal, comencéa usar mis muñones”, recuerda. Yolanda ahora tiene 59 años. Con una invitación gubernamental, que incluyó un viaje a Alemania, recibió a los 17 años de edad unas manos ortopédicas alemanas. Tiempo después, estas manos de plástico y acero le incomodaron mucho, debido a su poca flexibilidad y peso. Desde allí, decidió usar sus antebrazos y muñones para todo, cocinar, tejer, escribir, y trabajar. Su familia es su pilar, tres hijos ya adultos, Juan Carlos, Leonor y Arturo. Su pareja Francisco, su segundo esposo, le apoya en todo. Al caminar por el Centro Histórico, siente con sus muñones las texturas rugosas de la antigua puerta principal de la Catedral Metropolitana. Sujetar una espumilla de frutilla, sentir la suavidad de un poncho de lana o tocar los diferentes monumentos en cada esquina no son problema, aún así; desearía sentirlas con sus extremidades completas. Sin manos, pero con toda una vida realizada y de sueños cumplidos. Ahora, Yolanda dirige a la Asociación de Personas con Discapacidad Física de Pichincha (APDFIP) entre días de semana, ubicado en Quito. (i)


Yolanda con prótesis alemanas “Vine con las manos ortopédicas* alemanas al Ecuador, a los 17 años, los tuve 6 meses, luego me quedaron pequeñas”. *Audio de Yolanda





Yolanda junto a compañeros de la Asociación “Yo estoy *luchando por la gente, me gusta, sí he tenido respuestas de la Presidencia de Ecuador para ayudar a personas con discapacidad”. *Audio de María García, secretaria de Yolanda





Nelly visita a su hermana en el trabajo “Ella entró a ayudarme* cuando estaba en el hospital de pequeña, ella me peinaba, me daba de comer, ella me ayudaba”.*Audio de Nelly, hermana de Yolanda.





Acto protocolar de los Bomberos de Quito junto a su hijo (der.) “Mi hijo el mayor es bombero, se llama Juan Carlos*, él fue para mí mi pilar a pesar de que quedé viuda”. *Audio de Juan Carlos Albán, hijo de Yolanda.